Realización televisiva. De la TDT a la IPTV

Barroso Garcia, Jaime

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Descripción

La gran transformación de la televisión en la era digital se ha producido por la gran potencialidad para distribuir sus contenidos en plataformas diversas que, además, han dado paso a la interactividad y la movilidad. A los procedimientos tradicionales, televisión por radiofrecuencia, por satélite o por cable -fibra óptica- se incorpora a partir de 2007 la posibilidad de distribuir los contenidos de televisión -videopodcast y live stream- por la red de internet y poco después, también, por la banda de frecuencias de la telefonía móvil 4G y 5G. Estas últimas plataformas, internet y telefonía 4G, posibilitarán lo que hasta el momento no habían sido capaces de resolver con solvencia las plataformas tradicionales: la interactividad, el acceso individual y la movilidad. Además de la interactividad, la televisión IP ha dado paso franco a las segundas pantallas, acabando con el monopolio del receptor hogareño, al facilitar la recepción en cualquiera de los diversos dispositivos móviles, que conectados a internet (ordenadores portátiles, tabletas, teléfonos, etc.), son terminales de información y comunicación integrados en la cotidianeidad individual. Y por si no fuera suficiente, la distribución por la banda de la telefonía móvil 4G abre nuevas perspectivas de comunicación ante la posibilidad de que cualquier usuario pueda convertirse en emisor, en contribuidor, emitiendo en vivo las imágenes captadas por su teléfono en un auténtico live stream, “en vivo y en directo”, sin otro medio o recurso que el teléfono 4G y la correspondiente aplicación (Twitter, Facebook Live, Periscope, etc.) fenómeno ya, de tal dimensión, que ha obligado a los tradicionales medios de información a replantearse no pocas de las presunciones del periodismo oficial frente a un imparable e ingobernable periodismo ciudadano que se anticipa y muestra los hechos noticiosos desde el interior mismo del acontecimiento, que no espera a que los periodistas oficiales decidan convertir el hecho en noticia y, es la fuerza de las redes sociales quienes ya sancionan lo que es y lo que no es noticia y, todo esto antes de que ninguna otra organización o institución sea capaz de reaccionar.