Metodologías 4.

Eguizábal, Raúl (ed.)

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Descripción

Si algo parece marcar el discurrir de nuestro tiempo es la volatilidad de los acontecimientos, noticias, prácticas, rituales, informaciones, operaciones. Es decir, incluso lo que debería tener alguna consistencia: las prácticas, las costumbres, las conductas, parece estar sometido a un elevado grado de sublimación, un acontecimiento empuja a otro, los hábitos cambian, los términos se desgastan. En cualquier momento, una reputación, un hábito, una rutina, una notoriedad, se desvanece en el aire y no queda de ella sino una huella sumamente débil, casi imaginaria. Claro que la mayor parte de estas reputaciones, costumbres y popularidades no provienen de un vacío existencial, de una carencia significativa o de alguna valiosa expectativa, sino de la simple repetición. Y tal como llegaron, cuando cesa la repetición, se disipan en la espiral de nuevos aconteceres, de nuevas prácticas, de nuevos mensajes y rumores. Por supuesto que la llegada de internet no ha hecho sino exacerbar este proceso, hasta el punto de que los investigadores de la nueva cultura quedan un poco desorientados a la hora de tener que elegir el objeto o el campo sobre el que quieren ejercer sus esfuerzos, ante el temor de que su trabajo quede obsoleto antes de ser culminado y de que en pocos años, realmente no hace falta un gran lapso de tiempo, el objeto de sus afanes o incluso su campo de actuación queden tan pretéritos y anacrónicos como el flogisto o la frenología…